domingo, 26 de septiembre de 2010

CREPÚSCULO


Los vagos colores de crepúsculo
Nos dan visión de lejanos ensueños.
En nuestro pecho brota la flor mortal.
El deseo se desata fatal.
La boca muerde labios marfileños.

Y pasa la vida y la muerte y la filosofía.
Estalla de pasión
El corazón.

Cronos devora a sus hijos. Siempre niebla fría.
El rescoldo rojizo
Es plomizo.

Venus se muere y Eros se va marchitando.
Sombras silenciosas
En las cosas.

Ya no renacerá este color. Siempre llorando
Cruzaremos desiertos
De los muertos.

El crepúsculo es espejo de gris melancolía.
Entona el firmamento
Un memento.

Pronto llega la noche de nuestro último día.
Lloran los campanarios
Los rosarios.

Con un negro tronar la lujuria renace.
Carne hecha miserere
Triste muere.

En el fondo murmuran Requiescat in pace.
La misericordia insulta.
Está oculta.


Lorca

miércoles, 5 de mayo de 2010


Educar es lo mismo
que poner un motor en una barca,
hay que medir, pesar, equilibrar...
...y poner todo en marcha.
Pero para eso,
uno tiene que llevar el alma
un poco de marino,
un poco de pirata,
un poco de poeta,
y kilo y medio de paciencia concentrada.
Pero es consolador soñar
mientras uno trabaja, que ese barco, ese niño,
irá muy lejos por el agua.
Soñar que ese navío
llevará nuestra carga de palabras
hacia puertas distantes, hacia islas lejanas.
Soñar que cuando un día
esté durmiendo nuestra propia barca,
en barcos nuevos seguirá nuestra bandera enarbolada.
GABRIEL CELAYA

martes, 3 de noviembre de 2009

LA VIDA, ESE PARÉNTESIS...



Los dos fantasmas, uno azul y otro blanco, se encontraron frente a la caverna consabida. Se saludaron en silencio y avanzaron un buen trecho, sin pisarse las sábanas, cada uno sumido en sus cavilaciones. Era una noche neblinosa, no se distinguían árboles y muros, pero allá arriba, muy arriba estaba la luna.

-Es curioso- dijo de pronto el fantasma blanco-, es curioso cómo el cuerpo ya no se acuerda de uno. Por suerte, porque cuando uno se acordaba era para que sufriésemos.

-¿Sufriste mucho?-preguntó el fantasma azul.

-Bastante. Hasta que lo perdí de vista, mi cuerpo tenía quemaduras de cigarrillos en la espalda, le faltaban tres dientes que le habían sido arrancados sin anestesia, no se habían olvidado cuando le metían la cabeza en una pileta de orina y excremento, y sobre todo se miraba de vez en cuando sus testículos.

-Oh-fue la única sílaba que pronunció o pensó o suspiró el fantasma azul.

-¿Y vos?- preguntó a su vez el otro-.¿También tu cuerpo te transmitía sufrimientos?

-No tanto mi cuerpo sino el de los otros.

-¿De otros? ¿Acaso eras médico?

-No precisamente. Yo era el verdugo.

El fantasma blanco recordó que allá arriba, muy arriba, allá estaba la luna. La miró sólo porque tenía necesidad de encandilarse. Pero la luna no es el sol.

Con una punta de su sábana impoluta se limpió la brizna de odio. Luego se alejó, flotando, blanquísimo en la niebla protectora, en busca de algún Dios o de la nada.

MARIO BENEDETTI

miércoles, 21 de octubre de 2009


En el silencio de mi reflexión
percibo todo mi mundo interno
como si fuera una semilla,
de alguna manera pequeña e insignificante
pero también pletórica de posibilidades.

Y veo en sus entrañas
el germen de un árbol magnífico,
el árbol de mi propia vida
en proceso de desarrollo.

En su pequeñez, cada semilla contiene
el espíritu del árbol que será después.

Cada semilla sabe cómo transformarse en árbol
cayendo en tierra fértil,
absorbiendo los jugos que la alimentan,
expandiendo las ramas y el follaje,
llenándose de flores y de frutos
para poder dar lo que tienen para dar.

Cada semilla sabe
cómo llegar a ser árbol.
Y tantas son las semillas
como son los sueños secretos.

Dentro de nosotros, innumerables sueños
esperan el momento de germinar,
echar raíces y darse a luz,
morir como semillas....
para convertirse en árboles.

Árboles magníficos y orgullosos
que a su vez nos digan, en su solidez,
que oigamos nuestra voz interior;
que escuchemos la sabiduría de nuestros sueños semilla.

Ellos, los sueños, indican el camino
con símbolos y señales de toda clase,
en cada hecho, en cada momento,
entre las cosas y entre las personas,
en los dolores y en los placeres,
en los triunfos y en los fracasos.
Lo soñado nos enseña, dormidos o despiertos,
a vernos,
a escucharnos,
a darnos cuenta.
Nos muestra el rumbo en presentimientos huidizos
o en relámpagos de lucidez cegadora.

Y así crecemos,
nos desarrollamos,
evolucionamos...

Y, un día, mientras transitamos
este eterno presente que llamamos vida,
las semillas de nuestros sueños
se transformarán en árboles,
y desplegarán sus ramas
que, como alas gigantescas,
cruzarán el cielo,
uniendo en un sólo trazo
nuestro pasado y nuestro futuro.

Nada hay que temer....
Una sabiduría interior las acompaña....
Porque cada semilla sabe
cómo llegar a ser árbol.

martes, 13 de octubre de 2009

SUEÑAN LAS PULGAS


Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan
los nadies con salir de pobres, que algún mágico día
llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros
la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni
hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo
la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y
aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el
pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.
Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la
liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos.
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la
crónica roja de la prensa local.
Los nadies, que cuestan menos que la bala que los
mata

domingo, 27 de septiembre de 2009

Verdades


Todos los que vivimos, de alguna forma, buscando la verdad, nos hemos encontrado en el camino con muchas ideas que nos sedujeron y habitaron en nosotros con la fuerza suficiente como para condicionar nuestro sistema de creencias.
Sin embargo, pasado un tiempo, muchas de las verdades terminan siendo descartadas poque no soportan nuestros cuestionamientos internos, o porque una nueva verdad, incompatible con aquéllas, competía por los mismos espacios.
Mientras escribo esto se me viene a la memoria una frase de Saint-Exupéry de El principito:
" En sus viajes por los pequeños planetas de su galaxia se encontró con un geógrafo que anotaba, en un gran libro de registro, montañas, ríos y estrellas".
El principito quiso registrar su flor, pero el geógrafo le dijo:
-No registramos flores, porque no se pueden tomar como referencia las cosas efímeras...

Y entonces me pregunto, por un lado: ¿Existirán las verdades sólidad como rocas e imperturbables como accidentes geográficos? ¿O será verdad sólo un concepto que lleva en sí mismo la esencia de lo transitorio y frágil de las flores? Y, por otro lado, desde una perspecriva macrocósmica:

  • ¿Es que acaso las montañas, los ríos y las estrellas no están también amenazados de pronta desaparición?
  • ¿Cuánto es "pronto" comparado con "siempre"?
  • ¿No son desde esta mirada las montañas también efímeras..?

jueves, 17 de septiembre de 2009

CINCO PIEZAS DE FRUTA MENTALES



Con el fin de que la psicología positiva incida más en la sociedad, el gobierno británico promocionará la salud mental mediante una campaña que emula a la ya famosa máxima de las cinco piezas de ftruta y verdura al día para la salud física. Estas son las "cinco piezas de fruta" que deberíamos tomar cada día para tener una mente sana.


CONECTARSE

Las relaciones con los demás y con el mundo son indispensables para sentirse bien.


SER ACTIV@
La actividad física pripicia la actividad mental. Estar en forma favorece cuerpo y mente

SER CONSCIENTE

Estar atentos a nuestros procesos internos, practicar la atención plena y la meditación.


SEGUIR APRENDIENDO

Las habilidades cotgnitivas no se pierden con la edad si las seguimos estimulando.

DAR SIN ESPERAR
La generosidad y las acciones altruistas solidarias son una enorme fuente de felicidad.